No nació de la improvisación, sino del tiempo
De más de tres décadas cocinando, aprendiendo y entendiendo que la cocina mexicana no se mide solo en recetas, sino en memoria.
Otto no busca ser un restaurante nuevo, sino la madurez de un viaje culinario. Es la culminación de años de experiencia, de errores sabios y de platos que guardan el alma de quienes los han cocinado.
Aquí, cada ingrediente tiene propósito. Cada platillo cuenta una historia que viene de lejos, pero que se sirve en presente.